Por Freddi Reine Zambrano
Hace una semana hubo en San Luís una reunión de la que participaron intendentes y comisionados municipales, además de ministros del Gabinete. Se acoró reflotar un proyecto que se originó cuando se impulsó desde la casa de Gobierno una denominada “Regionalización”.
A propósito, en el libro “Proyecto Provincial de acá” que presenté el año pasado, escribí con asombro “¡Doblar el Río Quinto hacia el Sur?! No solamente las consecuencias jurídicas interprovinciales por esta decisión, tendríamos que apechugarnos, en el futuro, los habitantes de esta provincia, sino las consecuencias desconocidas del impacto ecológico que un ataque a la naturaleza, de este calibre, deberemos sobrellevar. Parece advertirse la intención central, disimulada, de quitarle el Río Quinto a Villa Mercedes que viene a ser como quitarle el nombre, apellidos y lugar de nacimiento a la cuidad toda vez que el fuerte constitucional que le dio origen se levantó a la vera del Río Quinto, precisamente por la disponibilidad de agua, de lo contrario se hubiera fundado en otro lugar.”
Lo llamativo es que se insiste con la aplicación de este proyecto que va a quitarle identidad a Villa Mercedes. Y también agua.
Si a esto se agrega a que en la actualidad gran parte del caudal de agua que trae el canal revestido desde paso de las carretas se desvía en Granville hacia el Sur- Oeste por el denominado del Oeste para bebida de la hacienda en una superficie aproximada de un millón de hectáreas, otra parte de agua del acueducto es retenida por la empresa Ser Beef que obtiene ingentes ganancias utilizándolas para regar 9.200 hectáreas, además de la bebida para los miles de cabezas de ganado que tiene en su Feet Lot.
No es necesario ser muy lúcido para darse cuenta que estos emprendimientos impulsados por el gobierno de San Luís, además del pregonado beneficio económico para algunos, ha metido al futuro de Villa Mercedes en un corsé de hierro: el crecimiento estará condicionado a la disponibilidad de agua mostrándose que todas las variantes estratégicas de los dos hombres que llevan 27 años manejando la provincia como una estancia, apuntan a sacarle el agua, por supuesto con la complacencia o la idiotez de muchos a los que les pagamos exagerados estipendios, supuestamente para presentarnos.
Hay algunas señales de un cambio de actitud en la población después de haber sido sometida a vejámenes y tratado como una de las clásicas majadas de las sierras.
Por ahora el proyecto de doblar el Río Quito al Sur frente a Villa Mercedes ha dejado abierto el interrogante, ¿ Al campo de qué funcionario se llevará el agua?. Por ahora van al sur. Antes eran los indios que en la misma dirección se llevaban la hacienda robada. En estos tiempos, por los mismos caminos se quieren llevar el agua, ese precioso líquido por el cual, se asegura, vendrán las guerras del futuro.
La firma envasadora LANIN, desde hace 20 años es considerada con demasiada ascendencia en el gobierno. Por la impunidad con que arremete en contra de la gente pisoteando sus derechos e ignorando descaradamente las leyes. Tanto es así que ya se ha convertido en parte del paisaje anual ver a los trabajadores acurrucados contra el frío en las puertas de LANIN reclamando que se les pague lo que se les debe. Gente buena, trabajadora, sencilla de una humildad proverbial condenada a la ignominia cada año, a dar lástima muy lejos de actitud airada de reclamo que se pueden ver en otras manifestaciones obreras. Se abusa desconsideradamente la patronal.
En estos días esos hombres y mujeres están reclamando los sueldos de fin de año, aguinaldo y vacaciones. Una contundente muestra de insensibilidad social y un gesto altanero que encierra una respuesta no tan velada que más vale grita “yo no cumplo y qué hay” propio de los tiempos muy remotos, de fotografías y películas en blanco y negro que al mismo tiempo pone en evidencia que aquella concepción negrera de ciertos personajes está latente. Trato inhumano con los trabajadores que alcanza una oprobiosa falta de atención de cuestiones sociales elementales en el 2010 en un mensaje que exhibe su poder discrecional aun dentro del propio municipio, organismo al que ni siquiera toma en consideración. No existe para Lanín. Así ha mantenido como guetos dos populosos barrios de la ciudad porque no se le antoja abrir una calle perpendicular a un terreno que no utiliza y corre hacia el sur convirtiéndose en una especie de muro separatista, como ha habido y hay en el mundo y a los que todo el mundo condena.
En los años 1997 y 1998 la empresa de ómnibus Biassi solicitó reiteradamente se abriera la calle para vincular a los barrios ATE 2 y Jardín del Sur a fin de evitar el largo rodeo que por un capricho de Lanín debe hacerse ingresando al camino de la Va. Brigada, que de por sí es un peligro por el nutrido movimiento vehicular.
Lanín se ha encaprichado en que no va a permitir abrir el paso para esa calle como demostración de poder. Ni que hablar de la supuesta razón que esgrimen los capitostes de esa empresa. “Vamos a construir un pasaje subterráneo”, me dijo una vez alguien que me presentaron como el gerente en una reunión industrial. Como no podía ser de otra manera, le salté al cuello sabiendo de las penurias que pasan los vecinos de ambos barrios para conectarse. Y ni hablar de la gente mayor que sí o sí tiene que tomarse un remís o un taxi cuando en realidad si esa cuadra estuviera abierta se agilizaría totalmente vinculando a familias con sus familiares. Aquel hombrecito me quiso hacer el verso que evidentemente está acostumbrado a hacerle a los concejales y a todo funcionario municipal de arriba hacia abajo y a los costados: “vamos a construir un pasaje subterráneo” con notable parecido al que anunció el gobierno de San Luis para el paso de Avenida Mitre. Pero además, ridículo.
Si como dicen los operarios cuida ese espacio porque va a una zanja que lleva los desperdicios al río Quinto, lo podría haber arreglado con 4 o 5 años que sirvieran de puente. Claro queda pendiente un tema no menor, de ser como dicen los operarios que se transporta por ese lugar agua contaminada al río Quinto, la intendencia municipal ¿qué hace?
En el pasado no hizo nada.
ESTÁ VISTO QUE LOS INCOVENIENTES QUE ESA FIRMA LE PRODUCE A LOS CIUDADANOS DE VILLA MERCEDES SON DISEÑADOS POR ESAS MENTES COMO UNA ACTIVIDAD LÚDICA, DE SOJUZGAMIENTO DE LA GENTE QUE ES POR CIERTO TAMBIÉN QUE LA INTENDENCIA MUNICIPAL, MÁXIMO ORGANISMO DE GOBIERNO DE LA CIUDAD, INTEGRADO POR MUCHOS HOMBRES Y MUJERES EN EL DEPARTAMENTO EJECUTIVO Y EN EL CONSEJO DELIBERANTE CON ALTÍSIMOS SUELDOS QUE LES PAGAMOS TODOS, NO HAN COMPLIDO NI CUMPLEN CON LAS MÁS ELEMENTALES DE SUS FUNCIONES: EL QUE TIENE MÁS PODER HACE LO QUE SE LE ANTOJA.










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