
El viernes los vecinos se reunieron con la intendenta Blanca Pereyra, quien les volvió a prometer una solución. Pero están cansados y cada vez más preocupados por los problemas que les ocasiona el agua: se inundan las calles, las viviendas, se dañan artefactos y muebles y quedan incomunicados.
“Pero estamos más preocupados por los problemas de salud. Nuestros hijos se enferman y nadie nos da una solución. Acá viene de todo, desde víboras y alacranes hasta flores y restos de cajones del cementerio”, comentó una de las vecinas.
“La última lluvia nos dejó sin poder movernos de nuestras casas. Nosotros tapamos el desagüe que viene del cementerio, pero al otro día la Municipalidad lo volvió a abrir y la intendenta dijo que no sabía que estaba destapado”, añadió otra de las mujeres. Contaron que cada vez que llueve “todo el sector se inunda, entra el agua en las casas, los pozos se rebalsan. Todos los muebles quedan llenos de agua al igual que los artefactos. Hay vecinos que perdieron heladeras y televisores. Pero en la Municipalidad no nos creen”.
Advirtieron que las inundaciones y la mugre que viene con el agua “es lo que más nos preocupa porque acá hay chicos enfermos de hepatitis. Los mosquitos nos invaden y hasta hemos encontrado víboras y alacranes”.
La zona está ubicada entre el canal Amargo Galán y el Cementerio Municipal. Si bien el problema de las inundaciones lo tienen desde hace años, en los últimos tiempos la situación se agravó. “Ahora no podemos salir y no puede entrar nadie cuando llueve. Ni siquiera Defensa Civil pudo ingresar. Se han quedado autos y camiones. Pero en la Municipalidad parece que la única solución que nos dan es que deje de llover”.
El Cementerio se ha convertido en un verdadero problema. Crónica de San Luis recorrió el lugar y las vecinas mostraron partes de féretros, como manijas y restos de madera que vienen con el agua desde el caño que se instaló para desagotar el terreno de la necrópolis municipal.




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